Cocinar con chicos (los propios, los sobrinos, los nietos o grupos escolares) siempre es una actividad gratificante para ellos, además de educarlos en una cantidad importante de valores.

  • Aprender a trabajar disciplinadamente para obtener los resultados deseados
  • Aprender los valores alimenticios de los ingredientes, a combinarlos y presentarlos.
  • Aprender a aprovechar la comida, a no desperdiciarla.
  • Es una actividad para compartir.
  • Y, sobre todo, divertirse experimentando y creando...

No hay que esperar momentos demasiado especiales. Por ejemplo, en un cumpleaños infantil, un "taller de galletitas" los entretiene durante un par de horas. Hay que ver las expresiones de orgullo cuando se llevan, como "souvenir", una bolsita con sus galletitas. La foto del título es, justamente, de un taller de ese tipo en Campos de Morondanga.

"Abrir la puerta de la cocina a un niño desde su más tierna infancia puede ser una de las mejores experiencias para toda la familia. Este acto puede entenderse como la muestra de una de las herramientas básicas para la autonomía del futuro adulto: saber cocinar para alimentarse, una práctica que no se enseña en ningún otro sitio mejor que en casa. Como en toda materia para aprender, ésta también ha de hacerse amena, atractiva e interesante. Un buen comienzo es parte del éxito y para ello conviene empezar con platos fáciles: aperitivos, meriendas y tentempiés".
Elena Piñeiro (2008)

Mi nieta Zoe, rebozando milanesas (cuando tenía tres años)

Consejos y cuidados

Consejos antes de empezar (cuidados)

Armado de un "taller de galletitas"

Cocinar con chicos

Recetas dulces

Galletitas, masitas, alfajores y similares.

Tortas

Postres y arrollados

Recetas saladas

Hamburguesas, albóndigas, croquetas

Tartas

Ensaladas

Panes

Pizzas (ver recetas de Harinas)

Chips (ver recetas de Harinas)

   


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